domingo, 30 de noviembre de 2008
Generación tecnológica
Amigos, por siempre amigos

sábado, 29 de noviembre de 2008
¿Cómo actuar?

- Sensibilidad moral: es el poder darse cuenta
- Razonamiento moral: es pensar en su propia conducta
- Carácter moral: es ser fuerte, persecerante, tener "disposición para"
- Valores morales: personales y sociales, deben ser inalterables
- Emociones morales: son un elemento afectivo
- Identidad moral o "self moral": son los ideales morales, "hacia dónde voy"
- Comportamiento moral: es la conducta o proceder moral
La moral se constituye por un proceso de desarrollo individual, en estrecha conexión con el medio social y la capacidad de aceptar otros puntos de vista. Para poder lograr un óptimo desarrollo moral no debe hacer sanción de por medio.
Piaget nos dice que existen etapas en el desarrollo moral que son: la heteronomía, como sucede en el caso de los niños en donde no son responsables de sus actos y el adulto define las reglas; la socionimía, en donde es el grupo social el que define las reglas; y la autonomía, en donde es uno mismo el que define su actuar, con criterio, discernimiento y reflexión.
Para L. Kohlberg las etapas son definidas de esta manera:
1. I Pre convencional (por conveniencia) -de 2 a 7 años-
- Moralidad heterónoma: "obediencia como valor absoluto"
- Moralidad instrumental: "lo bueno para mí es lo justo"
2. II Convencional (normas) -de 7 a 11 años-
- Moralidad conformista: "debo quedar bine con los demás"
- Moralidad del deber: "la ley es la ley y hay que cumplirla"
3. III Post convencional: (más allá d elas normas / principios) -11 años a más-
- Moralidad legal: "los valores de mi grupo", "bien común"
- Moralidad universal: "debo actuar de esta manera porque es lo correcto"
La educación moral no se trata de una inculcación de valores del profesor, ni de una transmisión acrítica de la snormas sociales, pues la experiencia y las investigaciones nos denmuestran que este tipo de enseánza tiene muy poca incidencia en el desarrollo moral. De lo que se trata, por el contrario, es de ayudar al estudiante a razonar sobre sus conflictos y a reconocerlos en su vida diaria. En este sentido, se propone crear un espacio en el aula para la reflexión de situaciones que constituyen conflictos morales, y que pueden ser aprovechadas para desarrollar el pensamiento y el juicio e los niños y jóvenes.
Para lograr esto, lo mejor es crear una escuela democrática en la que cada persona, tanto maestro como alumno, tenga voz y voto y participe de un ejerciocio constante de solución de conflictos y toma colectiva de decisiones.
Imagen tomada de: indecap.wordpress.com/2008/06/
miércoles, 26 de noviembre de 2008
¿Cómo razonan los adolescentes?

1. Sensorio-motor (nacimiento hasta los 2 años)
2. Preoperacional (de 2 a 7 años)
3. Operacional concreto (de 7 a 11 años)
4. Operacional formal (11 años en adelante)
Imagen tomada de http://www.asamalaga.org/
martes, 25 de noviembre de 2008
¿Qué le sucede a mi cuerpo?

Se generan cambios que inician aproximadamente a los 11 años en las mujeres y los 13 en los varones. Los cambios hormonales comienzan años antes y pueden dar lugar a períodos de inquietud y mal humor. Las niñas sienten los cambios antes que los niños. La responsable de los cambios que hay en los cuerpos de los adolescentes es una glándula que se encuentra en el cerebro, llamada hipófisis.
¿Hombre y mujer, tienen igual desarrollo físico?
En la mujer se desarrolla redondez y fuerza en las caderas por el aumento del tejido adiposo y ensanchamiento de éstas, acompañado de un desarrollo de los senos o mamas; además, existe un aumento en su capacidad de fertilidad.
Otras características de su desarrollo físico son:
- Se notan más curvas y la forma de la cintura
- Voz más fina
- Crecimiento de vello púbico y en axilas
- Ovulación y menstruación
En el hombre se genera el ensanchamiento de los hombros, que hacen ver las caderas más estrechas y un aumento del desarrollo de la musculatura que permite el desarrollo de aptitudes motoras gruesas.
Entre otras características encontramos:- Aumento de estatura
- Aumento de grasa en el cuerpo (aparecen espinillas)
- Olor del sudor más fuerte (por el desarrollo de las glándulas sudoríparas)
- Voz más ronca
- Aparición del vello púbico y facial
Sexualmente se considera que la mujer presenta madurez por el comienzo de la menstruación, y en los hombres por la producción de semen; aunque el concepto de madurez es sólo biológico.
La sexualidad se presenta como una fuerza interna que no es fácil de definir ni de controlar, el adolescente se siente impulsado fuera de sí mismo, sin saber a dónde ni cómo pero lo siente, es la tendencia sexual que fuertemente lo lleva a buscar el placer.
Las características que valoran los adolescentes son la belleza, la voluptuosidad, la sensibilidad, la prisa, que entre otros provocan a menudo angustia por lo impuro de sus deseos como si el instinto sexual normal no fuera la misma pureza.
sábado, 22 de noviembre de 2008
¿Cómo ve la sociedad al adolescente?

Pero no sólo así se le concibe al adolescente, James Anthony plantea diferentes esteriotipos sobre esto que traen reacciones en las personas de su alrededor, entre las que se encuentran:
El adolescente considerado como un objeto peligroso y en peligro: se les concibe como un verdugo que puede y quiere quitar al adulto el poder que tiene y por eso, según James Anthony, la sociedad ha creado rituales para que sea parte de ella, y les brindaban conocimientos para que el adolescente vaya calmándose y entreteniéndose en pasar los rituales y ser parte de la sociedad pero otros ven estos conocimientos y rituales como herramientas que le sirven para enfrentar al mundo que ellos aún no conocen y crean normas para protegerlos, como la ley que protege al adolescente de la explotación laboral.
El adolescente considerado como un objeto sexual: en este caso la familia es la más afectada. Al parecer las primeras manifestaciones del impulso sexual no son tomadas en serio por los padres de familia, ya que pueden no notarlo o se les clasifica como “juegos de niños”, según James Anthony. En algunos casos la pubertad es compartida del mismo modo que otros hechos, mientras que en otros se les silencia confiándolos a ambientes privados del dormitorio o baño. Los padres pueden reaccionar de distintas maneras al desarrollo de sus hijos. Según James Anthony, hay padres que ven en este acontecimiento la culminación de su propio desarrollo psicosexual, hay otros que sienten una lasciva curiosidad por la tímida y titubeante sexualidad del nocivo y disfrutan estimulando su aparición y burlándose de su incompetencia. Existen padres, sexualmente muy deprimidos, que suelen reaccionar con desolación y desagrado ante la menor manifestación de emociones eróticas.
Hay madres que no aceptan su femineidad y se ven llevadas a sabotear el desarrollo sexual de su hija adolescente y no puede ni quiere permitir que su hija se convierta en una mujer, y el conflicto consiguiente a raíz de la identidad sexual de esta, reactiva el problema de su propia identidad.
Otra reacción que puede ocasionar el desarrollo sexual del adolescente en el adulto es una especie de compensación de adolescente retrospectiva en la que el adulto reactiva sus propios conflictos adolescentes, como abiertos componentes autoeróticos, homosexuales y edípicos. También se puede dar que los padres que han establecido una relación intima y posesiva con sus hijos pueden conducirse también con una perturbadora indiscreción cuando la sexualidad adolescente amenaza su modo de vida. Se puede dar que las ansias ocasionadas por su propio deseo combinados por su posesiva actitud de protección, lo impulse a indagar y escudriñar frenéticamente hasta el punto de la perdida de la perspectiva racional.
El adolescente considerado como un individuo inadaptado: según James Anthony, el adulto en nuestra cultura occidental ha aprendido aparentemente a esperar en su hijo un estado de agudo desequilibrio y prevee la turbulencia y la tensión de esa edad. Pero los resultados de una encuesta hecha por James Anthony arrojaron que más del 80% de ellos suscribieron la opinión de que la adolescencia es una fase de “gran perturbación afectiva” y más de la mitad pensaba que a esta edad el individuo “sufre un cambio completo en su personalidad”.
El adolescente considerado como un objeto de envidia: Se puede decir que el vigor juvenil, la libertad la frescura y la alegre despreocupación del adolescente provoca cierta envidia en el adulto, la cual puede manifestarse como un constante menosprecio burlón ante la simplicidad, la torpeza y la inexperiencia del joven.
Las respuestas envidiosas ante la pubertad pueden asumir diferentes formas, por ejemplo hay muchas madres que tratan de hacer todo lo posible para mantenerse jóvenes, y padres que tratan de vencer a sus hijos en competencias deportivas. Otra forma de muestra de envidia es cuando se comparan las experiencias de vida que tiene el hijo con las del padre a su misma edad. Pero unos de los métodos que han hallado los padres para manejar estos dolorosos sentimientos de envidia es el de identificarse con el joven los triunfos de este.
El adolescente considerado como un objeto perdido: según James Anthony es muy normal que los padres lleguen a experimentar una sensación de vació en el hogar y una ausencia de los objetivos que los habían motivado tan intensamente y persistentemente durante la niñez de sus hijos.
James Anthony dice: “Puede requerir algún tiempo el descubrimiento de que la conquista de nuevos objetos y la pérdida de los anteriores son hechos naturales en el curso de la adolescencia normal, y que la única posibilidad de impedir la evasión del adolescente la ofrece el sistemático sometimiento del niño desde sus primeros años de vida, de modo que cuando llegue a la adolescencia el sojuzgamiento incestuosos sea completo.” Pero esto implicaría que el niño nunca llegue a la adolescencia. Una manera más segura es el de colaborar con el proceso de separación e individualización del hijo, el cual se da tarde o temprano, que se completa y culmina en la edad adulta. Entonces como fruto de esto se da una nueva relación entre adultos ligadas por recuerdos felices de la vida en común.
La adolescencia. ¿Fenómeno cultural o fase del desarrollo humano?

Desde pequeños, hemos pensado que la adolescencia es una etapa biológica por la cual todos los seres humanos pasamos. Pero no se puede percibir así a la adolescencia, ya que tenemos que tomar en cuenta que son muchos los factores que influyen en cómo pasamos por ella. Entre los distintos factores que afectan al adolescente se encuentran el factor económico, social y cultural.
Según Mario Margulis a partir del siglo XVIII, y tomando más fuerza en el siglo XIX, se dan los inicios de la “moratoria social”, esto es un plazo concedido a cierta clase de jóvenes (también nos referiremos así cuando se trata de un adolescente) en el que se les permite gozar de una menor exigencia mientras completa sus estudios y alcanza su madurez económica y social. Es un periodo en el que no se aplican del todo las presiones y exigencias de las personas adultas, pero para poder gozar de este periodo de gracia, la familia del adolescente debería pertenecer a la clase media o alta.
Desde este punto de vista el termino de la adolescencia es relativamente reciente y se le aplica sólo a cierta clases de jóvenes que tienen la herencia cultural y económica que les permite orientarse hacia los estudios.
Esto lleva a pensar que la adolescencia es una condición definida por la cultura, ya que el termino de “moratoria social” excluye a una gran masa de jóvenes que no gozan de estos beneficios, pero que también tiene su base vinculada con la edad, por lo menos eso es lo que vende los medios: personas bellas, alegres, despreocupadas, saludables, que visten ropa a la moda y viven aventuras amorosas, ajenas a la falta de dinero, al trabajo o exigencias del hogar; pero también hay aspectos biológicos relacionados con la adolescencia como : salud, energía y capacidad reproductiva. Por ende, según Margulis, la juventud es una condición relacional, determinada por la interacción social, cuya materia básica es la edad procesada por la cultura.